sábado, 31 de marzo de 2012

Blogro.



Sin embargo, se encontraba sumido en un limbo de estupor no solo de estupor sino también de estupefacción totalmente inconsciente, caminando como le gustaba, como siempre lo había hecho… como había disfrutado cada vez que lo hacía. Esta vez contrario a todo lo que pensaba, sentía y hacia estaba vacío. Jamás odio tal sentimiento. De los mismísimos avernos surgían bramidos pero esta vez no eran de júbilo animal eran plañideros hacia mucho no sentía tal sentimiento aunque tenía memoria de los mismos sabia que esto no era común sabía que había dejado mucho, que muchas veces no alcanzaba, que por muy furioso y obcecado que se encontrara siempre tuvo  miedo de encontrarse como se encontraba en ese bosque tan indolente.


Tan fuerte que se sentía. Hoy solo tenía la cacofonía que hace apenas horas lo desvelaba por completo, pero no se sentía cansado por la falta de sueño… se sentía cansado de los esfuerzos que hoy solo eran una estentórea realidad. Nunca pudo reflejar la tristeza que le provocaba, siempre quiso ver el castillo. Se conformo con verlo en los ojos de la cerdita valiente que ayer  hoy y siempre lo confundieron lo hicieron pensar mil cosas pero que hoy veía en la  cerdita no solo valentía. Era fría, gélida, antártica nunca importaron los momentos en que caminaban y se posaban frente a un lago, el comer babaza, el escribir groserías, el estruendoso pero sublime sonido de una voz que sollozaba “Caliiito”  putrefacto o no el ogro disfrutaba cada momento. No lo culpen… Lo hacía feliz. En esos momentos se desplomo triste y pensativo porque simplemente la cerdita queriendo  o no encontró la manera de abrir paso al derrumbe del castillo. En eso la manera de acabar con todo protegiéndose de un aquelarre de befas y de mofas hizo lo más sencillo darle la espalda a una realidad que por un momento la ato pero que un pudor conspicuo intercedió por la cerdita y lo cerco con precisión quirúrgica aséptica y voraz.  Solo se culpa el mismo pero hay algo con lo que nunca podrá competir y el es saber que haga lo que haga el pudor y el no querer ser feliz con lo que la vida le interpone. Nunca decidió aun quiere hacerlo.