Sin embargo, se encontraba sumido en un
limbo de estupor no solo de estupor sino también de estupefacción totalmente
inconsciente, caminando como le gustaba, como siempre lo había hecho… como
había disfrutado cada vez que lo hacía. Esta vez contrario a todo lo que
pensaba, sentía y hacia estaba vacío. Jamás odio tal sentimiento. De los
mismísimos avernos surgían bramidos pero esta vez no eran de júbilo animal eran
plañideros hacia mucho no sentía tal sentimiento aunque tenía memoria de los
mismos sabia que esto no era común sabía que había dejado mucho, que muchas
veces no alcanzaba, que por muy furioso y obcecado que se encontrara siempre
tuvo miedo de encontrarse como se encontraba en ese
bosque tan indolente.
Tan fuerte que se sentía. Hoy solo
tenía la cacofonía que hace apenas horas lo desvelaba por completo, pero no se
sentía cansado por la falta de sueño… se sentía cansado de los esfuerzos que
hoy solo eran una estentórea realidad. Nunca pudo reflejar la tristeza que le
provocaba, siempre quiso ver el castillo. Se conformo con verlo en los ojos de
la cerdita valiente que ayer hoy
y siempre lo confundieron lo hicieron pensar mil cosas pero que hoy veía en
la cerdita no solo valentía. Era fría, gélida,
antártica nunca importaron los momentos en que caminaban y se posaban frente a
un lago, el comer babaza, el escribir groserías, el estruendoso pero sublime
sonido de una voz que sollozaba “Caliiito” putrefacto
o no el ogro disfrutaba cada momento. No lo culpen… Lo hacía feliz. En esos
momentos se desplomo triste y pensativo porque simplemente la cerdita
queriendo o no encontró la manera de abrir paso al derrumbe
del castillo. En eso la manera de acabar con todo protegiéndose de un aquelarre
de befas y de mofas hizo lo más sencillo darle la espalda a una realidad que
por un momento la ato pero que un pudor conspicuo intercedió por la cerdita y
lo cerco con precisión quirúrgica aséptica y voraz. Solo
se culpa el mismo pero hay algo con lo que nunca podrá competir y el es saber
que haga lo que haga el pudor y el no querer ser feliz con lo que la vida le
interpone. Nunca decidió aun quiere hacerlo.
